13 sept. 2006

Ergonio Lodaez (Pintor Conceptual)

Ergonio Lodaez el famoso pintor conceptual, nació 5 años antes de ser engendrado, motivo por el cual tuvo que ser cuidado durante 5 años y nueve meses por unas monjas de la Orden del Bigote en Comisura. Alguno se preguntará cual es el motivo de no haber ido directamente a casa de sus padres, y no es difícil la respuesta, si hubiese ido a casa de sus padres entonces ellos no hubiesen creído nada de su historia. En fin, continuando en el punto primero de la narración, cuando Ergonio Lodaez es llevado a la granja escuela, las monjas de la Orden del Bigote en Comisura Labial desconocedoras casi por completo del género masculino, no reconocen al niño como niño y ante la duda lo acogerán como un pequeño polluelo, a pesar de que las primeras palabras de Ergonio no serán pío, pío.

Amamantado por la gallina madre, poco a poco Ergonio comienza a tomar las costumbres de los polluelos allí presentes, picotea, cacarea y hace sus necesidades para nada a escondidas. Las monjas no sospechan nada y lo siguen tratando como un polluelo igual, a excepción de que a Ergonio no se lo comerán debido a que hace ruidos extraños. De su boca salen expresiones como dada, spachiclas, nore nore o su temido teta y algunas palabras de las cuales que no me atrevo a reproducir en este texto.

El tiempo trascurre y Ergonio se mira una y otra vez observando a ver si le sale alguna pluma en su pecho, pero nada, el aún no sabe tampoco que es un niño… empieza a darse cuenta de que pertenece al genero humano cuando ve que no le apetece para nada levantarse a las 7:00 de la mañana para aprender los cánticos matutinos del gallo mayor… prefiriendo quedarse acurrucadito en la paja medio húmeda, medio calentita del gallinero. Y decidir salir únicamente de noche a pasarlo bien con sus ya amigas las gallinas.

Así entre juegos y bailes pasaba la vida de Ergonio, ya se que alguno de vosotros echará de menos más anécdotas de este periodo de vida del Señor Lodaez, pero si habéis observado como viven los pollos y las gallinas, no es que tengan grandes cambios en sus vidas, comen, ponen huevos, se las comen, y se los comen. Y claro eso fue lo que sucedió, las mojas de la Orden del Bigote en Comisura comieron uno a uno los pollos, y una a unas las gallinas de su corral quedando finalmente nuestro amigo Ergonio como el último miembro de la estirpe de aquel corral. Solo, desolado, sin apenas esperanzas, y por supuesto con bastante miedo por si le pudiesen comer transcurre entre picoteos la vida de Ergonio Lodaez.

La mañana siguiente a la que le atormentaron sus pensamientos tormentosos. La madre superiora de la Orden de las Monjas de Bigote en Comisura con cuchillo en mano se acercó a Ergonio, cogió a este por el cuello y cuando iba a ser degollado. Ergonio dijo, para, para, booque no me comas. La monja se quedó sorprendida, observo la situación con detalle. Ella se acababa de dar cuenta de que aquel pollo era un niño. Y no penséis que se dio cuenta de que él era un niño porque había hablado. No, no amigos míos, esto fue lo que de verdad sucedió. Ante los gritos de Ergonio, la monja observó y se dio cuenta por primera vez de que aquel polluelo no tenía ni una sola pluma. Por lo que dijo mmmm, si no tiene pluma será que es un niño. Y gracias a dios, que si no ahora mismo nos hubiésemos comido un Lodaez al ajillo.

Después de este suceso, Ergonio es finalmente engendrado, pasando a vivir entre líquidos amnióticos, más higiénico y calentito que cualquier corral de gallinas.

Finalmente el 8 de noviembre nace el genio, y con lo de genio no me refiero a que Ergonio tenga mal humor. Si no que nacerá el famoso pintar conceputal “Ergonio Lodaez”

P.D. El nombre de Ergonoi Lodez es inventado, esta historia pertenece a otro genio de la pintura el cual por motivos de prestigio no puedo reproducir.

2 comentarios:

artecontrajorge dijo...

Me ha gustado tu historia sobre la reencarnación, la encarnación y la Encanna, la de Mostoles

Herederos de Lodáez dijo...

Muy buena, amigo. Seguí, seguí que nosotros seguiremos leyéndote, que la pasamos pero que bien.