10 sept. 2006

Yo no soy de Viana

Ayer después de asistir a la inauguración de la Cervecería Lúpulus, tuve una de las conversaciones más absurdas que creo recordar desde hace mucho tiempo. La verdad que un miércoles a las tres de la mañana no es muy normal las cosas que se dicen, no os digo más que estuvimos hablando de Marina-Door y nos enteramos de muchos por menores de lo que allí se guisa, gracias a una agente comercial que nos lo estuvo contando, creo que era agente comercial, que tampoco eso me queda muy claro. Bueno a lo que iba a continuación contaré la conversación absurda. Uno de mis amigos, no digo el nombre, porque creo que prefiere mantenerse en el anonimato, ves Álex como no he dicho que eras tú, mmm desconfiado. Pues bien a mi amigo al que llamaremos A. se la acercó una mujer a saludarle y estuvo hablando con ella un poco. Y yo ojo avizor, y cotilla por naturaleza… Repetí varias veces, ¿de dónde es?, ¿de dónde es?, ¿de dónde es? ¿es de Laguna? ¿es de Laguna? Y A. respondió, o al menos eso fue lo que yo entendí, “Es de Viana”. Y en aquel momento no le pregunté que como conocía a esa chica de Viana, porque tampoco me parece extraño, porque Álex, perdón quise decir A. conoce a todas chicas de España. Después de que por mi cabeza pasaran varias ideas para acercarme a esa chica. Pensé en lo más normal, en decirla: ¿Eres de Viana? Y continuar con un yo conozco a Carmen, yo no conozco a ninguna Carmen de Viana, pero creo que cuando dices que conoces a alguien del lugar de donde es cada uno se crea un vínculo misterioso que realmente no sirve nada más que para seguir la conversación, creo. Pero gracias a Dios no hice la pregunta. Y antes me aseguré. Y le dije: Álex ¿cómo es que conoces tu a esa chica de Viana? Y Álex me respondió… No, yo no he dicho que fuese de Viana, lo que te he dicho es que es lesbiana. Y ante la respuesta, me puse tan triste que me fui a casa.

1 comentario:

Roberto Martín González dijo...

Un fan de Alberto Sobrino, expone su primer relato:

...el triste señor pistacho se dió cuenta que no estaba solo cuando sus amigas nuez, almendra, pasa y pipa de calabaza le invitaron cortésmente a participar en un cocktail de frutos secos; lo que no sabía el señor pistacho es que... ummmm que rico!!!!