2 nov. 2010

Ya no bailo Salsa

De algunos de vosotros es sabida mis cualidades por cualquier tipo de baile, bueno quiero decir por la ausencia de esas cualidades. Pero este año decidí, por voluntad propia y sin ningún tipo de coacción aprender a bailar, y que otra cosa que bailes latinos. En cuatro días de clase repartidos en cuatro semanas, aprendí el paso base del merengue, de la bachata, y de la salsa. Eso sí cuatro días después ya no los recuerdo. Ha sido una experiencia inolvidable, que alguna no podrá olvidar, gracias a los pisotones, o algún golpe en su pecho, siempre de modo no premeditado, claro esta. Comentarios constructivos como, no saltes al bailar, o mueve algo más la cadera, o sigue el ritmo de los demás, o parece que bailas jotas, o escuchar el "Lovemitender", de Elvis Preisley con sonidos salseros me hicieron darme cuenta de que los bailes latinos no son lo mío... bueno esto lo sabía incluso antes de ir, no hay que ser muy lince para saberlo. Así que decidido después de esta experiencia hoy vuelvo a clases de yoga, a ver si por fin en este curso consigo levitar...

7 comentarios:

Sara dijo...

Ala qué risa, Alberto. Me encanta la parte de los comentarios alentadores, especialmente el de, las jotas, dále, sigue escribiendo anda que te pones muy gracioso. Lo de los macarrones marcó un hito.

Sara dijo...

De todas maneras con esas tetas que le has puesto a la pobre es normal chocarse, ¿Qué te pasa Alberto? porque te pasa algo, tú nunca pintas tetas grandes, eh...
¿entonces has dejado la salsa? yo te animo a no desistir.

Alberto Sobrino dijo...

Gracias Sara, ya sabes que siempre hay una parte que no es real, ya que no deja de ser un texto caricaturizado.
Lo de las tetas grandes, es que es cierto que di sin querer a una chica, que tenía unos pechos voluminosos... Menos mal que no me dijo: Oye que me has dado, porque con casi toda seguridad hubiese repondido, normal con esas tetas... en fin.
Lo confieso me apunté a clases de salsa para luego aplicarlo al clown... saluten...

Rebeca Jiménez Pintos dijo...

Te tenías que venir a Santo Domingo y aprendías! es lo único que se escucha en los bares de aquí, así que no te quedaba otra...o codo en barra o a bailar...jajaja Yo ya he bailado unas cuantas bachatas y merengues jajajaaaa, qué desastre!

Alberto Sobrino dijo...

Pero me da a mi que no es tan riguroso y académico... y seguro que lo disfrutas mas... me imagino que no es Santo Domingo de la Calzada...

Yolanda dijo...

como me gusta pasear por tu blog y encontrar cosas nuevas que me hagan reir-sonreir.

Alberto Sobrino dijo...

Intentaré escribir más a menudo...